Aunque a veces pensemos que el cuerpo debería ser perfectamente equilibrado, la realidad es que somos asimétricos por diseño. Esta asimetría no suele ser un problema en sí misma, pero cuando se combina con factores como el sedentarismo, las largas horas sentado, el estrés o el uso de calzado inadecuado, esos pequeños desbalances se hacen más marcados y pueden generar molestias o dolor.
El Postural Restoration Institute (PRI) ha descrito diferentes patrones que nos ayudan a entender cómo el cuerpo se organiza y, a veces, se desorganiza. Uno de los más comunes es el patrón Left AIC (Anterior Interior Chain), que explica por qué muchas personas cargan más peso en una pierna, presentan una pelvis adelantada y una respiración poco eficiente.
Una de las manifestaciones más claras de este patrón es la anteversión pélvica: la pelvis se inclina hacia adelante, la zona lumbar se arquea y el abdomen parece proyectarse hacia afuera.
Cuando esto ocurre, la pelvis pierde su posición neutra y empieza a arrastrar consigo a toda la cadena muscular y articular. En términos simples, es como si la base del cuerpo se desajustara y obligara al resto de la estructura a compensar.
Varios factores explican por qué este patrón se mantiene y se refuerza con el tiempo:
La clave está en reposicionar la pelvis, ya que esto no solo reduce la anteversión, sino que también reactiva los glúteos, devuelve la función a los isquiotibiales y mejora la respiración.
Aquí tienes una secuencia sencilla y efectiva que puedes empezar a aplicar:
90-90 con balón
Acostado boca arriba, rodillas y caderas en 90 grados, balón entre las rodillas. Inhala lento expandiendo el abdomen y las costillas; exhala completamente mientras aprietas suavemente el balón. Este ejercicio ayuda a apilar la caja torácica sobre la pelvis y a mejorar la respiración.
Liberación suave del psoas
Acuéstate boca arriba, coloca un rodillo debajo de los glúteos y deja que una pierna caiga relajada hacia abajo. Respira de forma tranquila. Así consigues liberar tensión en el psoas, un músculo clave en la anteversión pélvica.
Reposicionamiento de isquiotibiales
Con los dos pasos anteriores, los isquiotibiales comienzan a volver a una posición más efectiva. Esto les permite trabajar mejor como estabilizadores de la pelvis.
Fortalecimiento del core con Table Top Leg Press
En posición de ?mesa? (piernas en 90 grados), coloca tus manos contra los muslos y empuja suavemente creando resistencia. Mantén la espalda baja en contacto con el suelo. Este ejercicio refuerza el patrón de apilamiento torácico-pélvico, activa el core y protege la zona lumbar.
Uno de mis clientes llegó con un claro patrón de anteversión pélvica y las molestias típicas en la zona lumbar. Después de 4 semanas aplicando esta secuencia, su pelvis recuperó una posición más neutra, sus glúteos empezaron a activarse correctamente y el dolor lumbar se redujo notablemente.


Estos ejercicios son una base excelente para empezar a reposicionar la pelvis y mejorar la postura. Pero si quieres un cambio más profundo y sostenido, te invito a probar mi programa Reset Funcional de 8 Semanas.
[Mira toda la información del programa Reset Funcional de 8 Semanas aquí]